UBA vaticina quiebra pequeños negocios en NYC si aumentan salario mínimo

Ramón Mercedes

NUEVA YORK.- Un incremento en esta ciudad del salario mínimo de $15 a $20.25 dólares la hora, como proponen legisladores en un proyecto de ley, va a llevar a mucho pequeños negocios a la banca rota, advirtió Radhamés Rodríguez, presidente de la Asociación de Bodegueros Unidos de América (UBA).

Precisó que los pequeños comerciantes, en este caso los bodegueros miembros de UBA que suman más de 12 mil en la Gran Manzana, principalmente dominicanos, van a preferir emplearce y posiblemente le pueda ir mejor y ganar más dinero que ser propietario de uno de esos establecimientos comerciales.

“Los pequeños negocios como las bodegas no soportamos más un aumento en ese sentido, ya con lo que ha pasado en cuanto a la electricidad, que está por las nubes, al igual que la renta, los constantes robos de productos, no se aguanta”, indicó el presidente de UBA.

“CONSIDERAMOS QUE ES IMPROCEDENTE UN AUMENTO EN ESTOS MOMENTOS»

“Asimismo, los impuestos que realmente tenemos que pagar, y por estas y otras razones los bodegueros no podemos sustentar un aumento”, precisó.

“Consideramos que es improcedente y estamos totalmente en desacuerdo con un aumento del salario mínimo”, indicó.

“Sabemos que la inflación está alta, pero si se aprueba dicho aumento nos afectará de manera drástica; esa no es la solución aumentar el salario porque afectará a decenas de miles de pequeños negocios y por ende sus familiares que vienen a integrar cientos de miles de personas verán sus vidas afectadas”, afirmó.

“Los pequeños negocios luchan actualmente para sobrevivir”, sentenció.

Si este anteproyecto lo aprobaran a principios del próximo año, el ajuste sería de forma escalonada: En la Gran Manzana pasaría a $17 por hora en el 2023; a 18,80 en el 2024; y $20,45 en el 2025.

De allí en adelante, se aplicarían cada 12 meses los mismos criterios de revisión.

De antemano, algunos sectores como el Consejo Empresarial del Estado de NY, considera que, en este momento de recuperación postpandemia, cuando además todos los costos operativos de los empleadores se han multiplicado, este nuevo esquema sería “contraproducente”.