Santo Domingo.- Durante décadas, la música típica dominicana fue identificada principalmente con las provincias del Cibao. Sus sonidos de acordeón, tambora y güira formaban parte de las fiestas patronales, celebraciones campesinas y actividades culturales de ciudades como Santiago de los Caballeros, Moca, La Vega y San Francisco de Macorís.
Sin embargo, en los últimos años el panorama musical en Santo Domingo ha experimentado una transformación notable. Lo que antes era considerado un género predominantemente rural o regional ha ganado terreno en la capital y sus municipios, convirtiéndose en una de las expresiones musicales más escuchadas en colmados, centros de diversión, vehículos particulares y actividades sociales.
Hoy es común recorrer sectores de Santo Domingo y escuchar música típica saliendo de un colmado, una cafetería, una barbería o de los equipos de sonido instalados en vehículos. En muchos barrios, especialmente durante los fines de semana, el acordeón comparte protagonismo con el dembow, la salsa, la bachata y el merengue tradicional.
Conductores de carros públicos, taxistas, choferes de transporte turístico y propietarios de vehículos particulares han incorporado el género a sus listas de reproducción diarias. Incluso jóvenes que anteriormente consumían exclusivamente música urbana han comenzado a identificarse con artistas típicos contemporáneos.
Figuras como El Prodigio, Krisspy, Banda Real, Urbanda, El Blachy, Nexxo, entre otros exponentes, han contribuido a presentar una propuesta más cercana a las nuevas generaciones.
Las grabaciones cuentan con una mayor calidad de sonido, arreglos más elaborados y estrategias de promoción que incluyen redes sociales, plataformas digitales y presentaciones en grandes escenarios urbanos.
Las plataformas digitales han desempeñado un papel fundamental en la expansión de la música típica. Videos cortos en redes sociales, transmisiones en vivo de fiestas y contenidos generados por usuarios han permitido que canciones típicas alcancen audiencias que anteriormente no tenían contacto frecuente con el género.
Actualmente, muchos temas típicos se vuelven virales gracias a bailes, retos y publicaciones compartidas por miles de usuarios, ampliando considerablemente su alcance dentro y fuera del país.
En República Dominicana, los colmados han sido históricamente espacios de socialización y difusión musical. La popularidad creciente de la música típica ha encontrado en estos establecimientos un aliado natural.
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