Los gobiernos de República Dominicana, Costa Rica y Ecuador condenan en los términos más enérgicos la incautación de un buque que enarbola bandera panameña por parte de la República Islámica de Irán en el estrecho de Ormuz.
Este acto constituye una violación inaceptable del derecho internacional y un desafío directo a uno de los principios esenciales del orden jurídico global: la libertad de navegación. La acción emprendida por Irán no solo vulnera los derechos soberanos de Panamá como Estado de abanderamiento, sino que compromete gravemente la seguridad de una de las rutas marítimas más críticas para el comercio y la estabilidad energética mundial.
La libertad de navegación —incluido el derecho de paso inocente y el régimen de tránsito en tránsito por los estrechos utilizados para la navegación internacional— está universalmente reconocida y jurídicamente consagrada en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Su respeto no es opcional ni sujeto a interpretaciones unilaterales. Su transgresión deliberada erosiona la confianza en el sistema internacional y sienta un precedente peligroso que la comunidad de naciones no puede tolerar.
Los Estados miembros de la Alianza advierten que el uso de la fuerza o de medidas coercitivas contra embarcaciones civiles en tránsito internacional constituye una escalada inaceptable, incompatible con las obligaciones internacionales que rigen el comportamiento de los Estados. Ningún país puede arrogarse la facultad de interrumpir arbitrariamente el flujo del comercio marítimo global ni de instrumentalizar los estrechos internacionales con fines de presión política o estratégica.
En consecuencia, exigimos la liberación inmediata del buque y de su tripulación, así como el cese de toda acción que vulnere la libre navegación en aguas internacionales. Asimismo, hacemos un llamado a la comunidad internacional a rechazar de manera categórica este tipo de conductas y a reafirmar, con claridad, la vigencia de las normas que garantizan la paz, la estabilidad y la seguridad marítima.
Reiteramos nuestra plena solidaridad con Panamá y reafirmamos nuestro compromiso indeclinable con la defensa del derecho internacional, la libertad de los mares y el respeto a las reglas que sostienen el orden internacional.